sábado, 11 de febrero de 2012

Confio en ti

Martina
te he esperado tanto
te he buscado tanto
y te he llamado tanto
que ahora que me habitas
estoy lista
lista para amarte siempre
para cuidarte
y verte en silencio hacerte mujer
confio en ti
en tu sabiduría
ahora que me habitas
confío en ti
en tu paso a través de mi
confío en ti cuando te pueda ver y tocar
con otros ojos y manos que no sean
los de mis sueños y mi alma.

Martina
confío en mi también
y confío en todo lo que no puedo explicar
en esa manera tan sabia tuya de acercarnos
a el paraisero y a mi
y darnos este amor sagrado
Martina
Confío en que sabré cuidarte
Confío en la Rarra amorosa y sabia
que a lo lejos tiende en sus sueños puentes hacia ti
que vives en mi mar

Martina se que tu y Rarra me han enseñado a confiar
y confío y me entrego al amor
a tu amor, al amor de Ogirdor,
al amor de Rarra
para amarme a mi y amarlos profundamente a ustedes
reconociendo mi sombra, mi salvajismo y el poder profundo de
mi fragilidad, de mi feminidad.

Fuerza

Hace ya días cuando había visto de frente parte de mis dolores de niña que me había dado cuenta que poco me servia la fuerza, el hacerme valiente y poderosa, que mi verdadera fortaleza estaba en reconocer mi inmensa fragilidad y justo ahora cerca del parto, cerca de abrirme al nacimiento de Martina he sentido la necesidad de ser y estar fuerte.

Me doy cuenta que la única manera que tendré en el momento de mi tan amado y esperado parto es rendirme, soltar el miedo y la fuerza, soltar el control y dejarle el control a mi cuerpo, a lo sútil e inexplicable, dejar y confiar en la sabiduría profunda de Martina y en su profundo conocimiento de lo que debe hacer y abrirme al placer a la experiencia inexplicable de dar paso a través de mi vagina a esta hermosa mujer que atraviesa 2 mundos.


viernes, 3 de febrero de 2012

UMBRAL

entonces entiendo que queda poco enojo,
que me he dado la danza y el movimiento de mis entrañas,
que he atravesado el umbral del dolor y el miedo,
para llegar al amor,
al amor a mi,
que ahora quiero estar derretida,
derretida de amor por el paraisero y
las princesas salvajes,
que ahora soy puente entre el océano y la tierra
y que ella manda, ella es la capitana
y va a saber que hacer.

Pequeña que me habitas
te ofrezco mi cuerpo, de lo regalo,
me pongo a tus pies y tu sabiduría
para soltarte y verte crecer
acompañarte y cuidarte
hoy, ahora entiendo que no es mi parto
es el tuyo y me rindo para abrirte paso,
me quiebro para dejarte ser y aprender contigo
en amor, en ternura, en conexión con la tierra
que nos da sostén y vida.