Soy mamá, soy esposa, soy mujer ardiente, soy terapeuta corporal, de terapia somática y cráneo sacral, soy doula de parto y post parto y asesora de porteo, soy maestra de danza y empresaria, tengo una hija de 13 años y otra de 11 meses.
Estoy tratando de ser coherente y de ser una mujer consciente, estoy tratando de sentir, pensar y actuar en conexión, trato, quiero, intento y a veces lo logro y a veces no.
Hoy me quiero quitar los guantes y con esto quiero decir que no quiero que mi maternidad y mi forma de sentir, atestiguar mi sombra y mi dolor, mi forma de educar, amar y criar agreda a alguien, si es así lo siento, pero no es mi asunto, mi asunto es mi vida, mis hijas, mi amor y mi consciencia -coherencia.
Y es que a mi alrededor están estas personas que entablan una discusión para tratar de convencerme de mi error, que no cargue a Martina, que mi pobre espalda, que por que tanta teta, que la voy a dañar, que debo sentarla, estimularla, darle los bracitos para que camine más pronto, que es hora de guardería, que mejor el coche, la cuna, que mejor ya no dormir con ella, que la deje llorar, que lo tomo personal.
Y me quito los guantes, me los quito por que cada vez que oigo comentarios de ese estilo me ofendo, me duelo yo y mi pasado que no es diferente que el de la mayoría de adultos, me duele la poca conciencia de los otros y el continum de estructuras de crianza que apoyan el consumo, el patriarcado, la soledad y la tristeza de bebes y niños.
Pero me quito los guantes, no quiero defender, ni convencer a nadie de que estoy en lo correcto, no quiero más palabras y palabras, quiero, decido adultamente con información, conocimiento e investigación, pero sobre todo siento y sé que quiero dar teta sin limites, tener mi cuerpo-ser abierto y disponible para mis hijas y derretirme en amor de mamá.
Al que le guste bien, al que lo entienda bien, el que quiera hablar y escuchar desde un dialogo constructivo y adulto, sin convencer, sin condicionar, sin juzgar y sin querer cadoctrinarr a nadie de nada, bienvenido, quien se sienta solo o sola en la crianza y se sepa con vacios en el amor y con dolor no resuelto y esto dificulte ahora su ser mamá-papá, su ser entrega y flujo, bienvenido, ofrezco mi tiempo, mi corazón abierto, mis conocimientos para acompañar en la autoindagación y el proceso de sanar adentro para dar amor.
Pero si vienes aqui, a mi vida, con los guantes puestos, con el patriarcado adentro, con la acusación, el juicio, la negación y la culpa como herramientas del debate, paso, me quito los guantes, te dejo con tus discursos y palabras y me saco la teta y disfruto del sagrado instante de dar de mamar, de ser cobijo, alimento y amor y renuncio a sostener un sistema de batalla verbal, donde la inteligencia se mide por habilidades lingüísticas y me quedo en el silencio sagrado de mi cuerpo ser, que ama, que se entrega, que no necesita razones y palabras y que se derrete en amor y me sana y construye nuevos seres humanos, no más guerreros.
Me quito los guantes y no quiero ponermelos mientras tengo una bebe en mis brazos, ahora mi arma es el amor, el silencio y la leche deliciosa de mis tetas.
Lindo...
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