Llevo algunos años intentando unificarme, intento no estar fragmentada, sentirme, pensarme, saberme, una, sin separación, sin entenderme como un rompecabezas, muchas partes juntas, ahora intento asumirme una, una que hace parte de la tierra, que hace parte del cosmos y así....
La unificación que no es un esfuerzo sino una realidad, mi mente y mi cuerpo, mi espíritu y mis emociones, no existen lejos una de la otra, mi luz y mi sombra, mi amor y dolor, mi energía y mi cansancio, este esfuerzo que hago es para percibirme como soy. Lo que hay, lo que existe; sin la educación social, que solo valora, lo publico, lo bueno, lo agradable, ahora me asumo imperfecta y frágil.
Lo hago desde las entrañas, porque esta educación separada solo me ha causado dolor, dolor al amar, dolor al bailar y mi cuerpo ha sido un almacén, un cultivo de tensiones, soledades y yo no he sido yo, he sido lo que el sistema patriarcal de pensamiento quiere que sea. He odiado mi cuerpo, he querido ser distinta, he dejado de comer, he bailado hasta la lesión, he caído en relaciones de maltrato, he buscado lastimarme, he querido morir, no nacer.
Ahora me veo, veo dolor y mi alegría y me asumo, una sin separaciones, ya no pienso que soy valiosa en la medida de mi inteligencia, de mis títulos, de mis ingresos, de mis amigos, de mi poder..... Ahora soy valiosa porque nací, soy valiosa para mi, tan valiosa como cualquier persona.