miércoles, 25 de noviembre de 2015

ELEGIR UNA CESAREA PROGRAMADA?

Cuando estaba embarazada sentia que las otras embarazadas no se informaban, no tomaban el poder de sus cuerpos y sus partos, no entendía, ahora que acompaño embarazos y que he estudiado el tema y que mi vida entera gira alrededor del nacimiento y la crianza, entiendo cosas y no puedo juzgar.... acompaño desde el respeto al momento de cada mujer, a su presente, sin querer convencerla....

Siento que no se elige lo que se elige por miedo, solo se toma el unico camino que dictan las entrañas y esto tiene tambien mucho que ver con el nacimiento y crianza de las madres, esas madres temerosas que el´gen no sentir, porque quizas no fueron escuchadas de pequeñas, y no saben como sentir algo que le es ajeno.

El miedo viene de las entrañas y quiero abogar por las mujeres que prefieren no sentir, no porque este de acuerdo con que evitar el dolor sea el camino, sino porque estas mujeres tienen miedo y el miedo es real, es más fuerte que la información.

Es un miedo cultivado desde niñas, ten cuidado, no te muevas, no brinques, nos muestres los calzones, no luches, quedate quieta, portate bien y luego tu menstruación es sucia, hueles mal cuando sangras.

Yo creo que el miedo es real y tiene que ver con una vida de desconexión con el cuerpo femenino y lo no controlable. No es irresponsabilidad, es una educación donde la mujer y las niñas son castradas, la belleza, la voluptuosidad, ser buenas, bellas, casi bobas, querer tener el cuerpo comercial y no el cuerpo real. La menstruación como peso, como carga, no como sabiduría y tan poquito tiempo para hablar con las jóvenes que inician sus vida sexual, de los caminos del placer. El parto es salvaje, duele, remueve, es animal, institivo y si tratas de controlarlo lo alargas, tienes al igual que en el orgasmo derretirte. Como querer vivir algo que da pánico? perder el control? no es irresponsabilidad y desinformación siento yo, es algo que viene de las entrañas y allí es donde debemos enfocar el trabajo las que acompañamos partos y embarazos, en dar acompañamiento para ir hacia lo desconocido, no por las pruebas científicas de que es mejor o peor, sino porque todas somos salvajes y podemos parir. Es una memoria olvidada, es una memoria que derrite el miedo. Experiencia vivencial para contactar con la sabiduría profunda, donde no hay palabras y podemos abrirnos y sentir.